Un local pequeño donde se hacen las cosas bien
Un local a pie de calle en el centro de Calella: entras, lo hablamos y sales tatuado.
Estamos en Carrer de Sant Pere 46, a dos calles de la playa. Son dos cabinas de tatuaje y una sala aparte solo para piercing, para que nadie tenga que esperar con la aguja al lado. Es un sitio pequeño y se ve casi todo desde la puerta: aquí no hay trastienda.
El material es de un solo uso y se abre delante de ti: agujas, cartuchos, tubos, guantes y film. Todo estéril, todo a la basura al terminar. Lo que se reutiliza pasa por el autoclave y queda registrado. Si quieres ver cómo montamos la mesa antes de empezar, te lo enseñamos sin problema.
Somos un equipo pequeño y siempre el mismo: quien te dibuja es quien te tatúa. Aquí entra mucho walk-in y mucha gente de vacaciones, así que trabajamos sin cita previa los siete días y hablamos español, inglés y alemán. Si tienes prisa, ven por la mañana; a partir de las seis de la tarde se llena.


